Las luces que saltan a lo lejos, no esperan que vayas a apagarlas, jamás.                                                                                                                      (de La sed verdadera – L.A.S.)

 

Un filósofo que desconfía del pensamiento crítico y que asegura que “básicamente un artista popular no entiende la política”. Un intelectual que escribe discursos de consignas vacías para que los balbucee un presidente cuya gestión destruye puestos de trabajo, derechos y esperanzas. Un gurú que imparte “Talleres de Entusiasmo” a los integrantes de un gobierno de millonarios mientras se pregunta, desconcertado, los motivos por los cuales ese gobierno no consigue entusiasmar a los artistas populares. Un funcionario a la medida de Cambiemos.

Alguien que aparentemente gozó en algún momento del privilegio de conversar con uno de los artistas más luminosos que ha dado esta tierra -que llevó al extremo el refinamiento de su obra y elevó la vara del gusto de su público; que apoyó la lucha de los docentes en la Carpa Blanca; que militó en la campaña Conduciendo a Conciencia-,  hoy lo caracteriza, a ese artista, como “un demagogo”.

Alguien que cuenta risueño que trataba de convencer a ese artista de que el gobierno anterior era una mentira, y afirma que por tradición familiar Spinetta era radical. Sin embargo Gustavo, el hermano de Luis, confirma que sus padres eran peronistas y que guarda los escudos que lucían en sus solapas. De modo que el que miente es el que acusaba a los demás de mentirosos.

Desazona comprobar todos los días la calaña de los personajes que manipulan la cultura oficial. Pero como bien dice la actriz Mercedes Morán, que alguien califique a un artista como Spinetta de ignorante lo vuelve absolutamente insignificante, los invitamos, queridos lectores, a disfrutar de aquella presentación que tanto perturba al funcionario. Fue en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno el 4 de marzo de 2005. Tuve la enorme dicha de estar allí sacando fotos. Luis, antes de comenzar, empuñando una guitarra celeste y blanca expresó:

Espero que algunas esquirlas de belleza de la música que suena entre los músicos, impregnen éste salón, hagan más rozagante a esta República tan preciosa. La Argentina es nuestro jardín y todo lo que brote allí va a ser el producto de nuestro empeño. Sin banderías políticas, vamos a empezar este show.