Puede que su fútbol no represente de manera acabada nuestras preferencias, pero tenemos que admitir que José Mourinho es un entrenador de éite, símbolo de un estilo en la última década por lo menos, y además que es muy histriónico y muy gracioso.

Más allá de las chicanas de ocasión que haya usado cuando dirigió algún equipo, sus anécdotas autorreferenciales suelen ser maravillosas. Esta vez, en la cadena BeIn Sports, recordó el día en que se escondió dentro de un carrito de lavandería para ingresar al vestuario de Chelsea -y salir sin ser visto- pese a estar suspendido. Fue en un partido contra Bayern Múnich, en 2005.

No es que la anécdota sea nueva. De hecho, en el año 2007 el diario El País rescató esa misma historia.

Pasaremos por alto el hecho de que estaba haciendo trampa y rompiendo las reglas. Por hoy sólo les dejamos la anécdota en primera persona. Como el video está en inglés, nos tomamos el trabajo de transcribirla. No somos traductores, así que bánquennos en la adaptación. Ahí va.

“-¿Estabas realmente en el carrito de la lavandería?
-Sí.
-¿De quién fue la idea?
-No me acuerdo de quién fue la idea. Pero fundamentalmente Chelsea-Bayern Múnich era un partido importante de Champions League, necesitaba estar con mis jugadores y… Y lo hice. Sí. Déjame contar la historia. Fui al vestuario durante el día. Estuve ahí desde el mediodía, más o menos, y el partido era a las 7 de la tarde. Necesitaba estar ahí, así que fui temprano. Nadie me vio. El problema era salir. Salir después del partido. Así que un empleado me metió en un canasto de lavandería. Uno de esos carritos metálicos que se cierran herméticamente. Me metí y dejé la puerta abierta para poder respirar. Pero el empleado, como me estaba buscando todo el mundo y se había corrido la versión de que estaba en el vestuario, y los de UEFA estaban desesperados por encontrarme, mientras estaba adentro el emlpeado cerró la tapa. ¡Y no podía respirar! Cuando abrió la tapa hice (sonido de aspirar fuerte). Te prometo. Te lo prometo”.

Gracias Mou. No sabemos si será cierto, pero qué momento televisivo nos regalaste.