La muerte de Diego disparó reacciones de todo tipo. Llantos, tristeza profunda, dolor, angustia… El pueblo está triste y perplejo: porque pocos han visto partir a un inmortal.
Dos anécdotas que retratan el presente de nuestro admirado Marcelo Bielsa como director técnico de Olympique Marsella de Francia.
Como todos saben, en nuestro staff contamos con un hincha de San Lorenzo. Sabe que el equipo jugó muy mal en la vuelta de la final. Por una vez, no le importa ni un poco.
Las excentricidades del holandés Aloysius Paulus Maria van Gaalz. Conocé un poco más al entrenador que dejó a Holanda en el podio de Brasil 2014.
En Manchester hay otro United. Un club creado y manejado por sus propios hinchas en dónde el fútbol es mucho más que un negocio.
Independiente fue el primer campeón argentino de la Copa Libertadores de América. En 1964, venció en la final a Nacional de Montevideo con un único gol de Mario Rodríguez.
Hace un siglo, durante la Primera Guerra Mundial, británicos y alemanes dejaron de cagarse a tiros un rato para jugar un picadito entre las trincheras.
Quiso el destino que la tortuosa historia entre San Lorenzo y la Copa Libertadores se empezara a escribir hace 55 años y con un hecho que, cuanto menos, fue rarísimo.
Varios de los estadios que fueron sede de la Copa del Mundo sufrirán en el futuro. El Arena Pantanal de Cuiabá, ultramoderno, cómodo y con accesos seguros, es un claro ejemplo.
La particular historia de Olympique de Marsella, el equipo más popular de Francia, y el nuevo destino de Bielsa. Un club habituado a millonarios, escándalos y frustraciones.
Blackburn tiene un estilo tan clase B para promocionarse que avergüenza.